Cada año se consumen en el mundo alrededor de 500 mil millones de bolsas de plástico. Esta cifra astronómica (quién tuviera un euro por cada una de ellas) es en realidad un reflejo del desastre medioambiental que el planeta atraviesa desde hace algunos años: escasez de recursos naturales, basura no biodegradable, contaminación, y su efecto más dramático, el impacto en el fondo marino. Según datos de la organización ambientalista Planet Ark, cerca de 100.000 ballenas, focas, tortugas y otros animales mueren cada año a causa de este tipo de bolsas: peces que se enredan con ellas y mueren, delfines que se las comen confundiéndolas con medusas...

