¿Qué pasaría si la Reina y la Princesa del pop se reuniesen otra vez sobre un escenario? La última vez que lo hicieron, Madonna, Britney y la archienemiga de ésta, X-tina Aguilera, montaron un auténtico show no apto para cardíacos en la entrega de los premios MTV de 2003, con vestidos de novia y numerito sexy incluidos (¿cómo olvidarlo?).
Pues bien, si tu también eres de ésas que se tiran de los pelos y gritan ante su webcam 'leave Britney alone', atiende: la semana pasada, la Ambición Rubia llevó su Sticky and Sweet Tour a Los Ángeles en un esperadísimo concierto en el que se rumoreaba, no sólo que invitaría a Britney a cantar con ella, sino que el mismísimo Justin Timberlake, ex de Britney, también estaría allí. Si alguien dudaba que a Madonna le iban las emociones fuertes... ¡qué hable ahora o calle para siempre! Porque si la actuación Spears-Aguilera ya te pareció el reencuentro más morboso jamás visto en televisión, lo de la semana pasada no tiene desperdicio...

Britney y Madonna, Madonna y Britney...
Juntos pero no revueltos, Britney y Justin acompañaron a Madonna en los temas Human nature y 4 minutes. La verdad, h!adictas, daríamos lo que fuera por haber estado allí y presenciar el doble reencuentro. Está claro que 2008 ha sido el año de Britney: después de los mil disgustos que nos ha dado, verla actuar en directo es un auténtico privilegio... ¡Bien por ella!
Eso sí, su aparición fue de lo más breve y apenas se limitó a hacer los coros de la Reina del pop. Con Madonna a la guitarra, y enormes proyecciones de sí misma al fondo, Brit hizo aparición vestida con una sencilla camisa blanca y unos pantalones negros, muy lejos de los looks a los que nos tiene acostumbrados. Con un provocador 'oops, hi Britney', Madonna recibió a nuestra rubia preferida junto al micrófono, instalado al final de una larga pasarela central. Su ya mítico 'it's Britney, bitch', que soltó entre risitas al final de la actuación, se llevó quizá la mayor ovación de la noche. Antes de abandonar el escenario, Brit dedicó un minibailecito sexy de los suyos a las 50.000 personas allí reunidas. ¡Impresionante!
El segundo plato fuerte de la noche (por si no fuese suficiente) vino de la mano de Justin Timberlake. Britney y Justin no coincidieron sobre el escenario, eso es verdad, pero lo que no se sabe es qué pasó en el backstage. ¿Se saludarían? ¿Hablarían de sus tiempos en el Club Disney? ¿Intercambiarían números de teléfono? ¿Quedarían para cenar en Acción de Gracias? Fuera como fuese, lo que está claro es que la actuación de Madonna y Justin resultó bastante más preparada (no es la primera vez que interpretan 4 minutes juntos y en directo), y a ritmo de tick tack tick tack se marcaron un espectacular numerito, subidos a unos paneles móviles que atravesaban el escenario de lado a lado.
Eso sí, nosotras nos quedamos con la actuación de Britney, porque nos encanta verla tan recuperada. Bueno, por eso... y por regalarnos esta increíble estampa:
¿Quién hace la reverencia a quién?









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