Aunque ahora parece haber encontrado algo de estabilidad al lado del modelo Paul Sculfor. Lo cierto es que a la hora de elegir príncipe azul la protagonista de Algo pasa con Mary tiene sus exigencias. Unas premisas que podemos resumir en cuatro puntos y que tras varios desengaños se han convertido en meras quimeras.
Para Cameron el chico ideal...
- Debe tener un gran cerebro
- Preferiblemente debe saber cocinar y ser un excelente gastrónomo
- Ser buen conversador, ya que la belleza es efímera y al fin cabo lo que quedan son las palabras
- Y ser un 'tigre' en la cama
Vamos más o menos con lo que todas soñamos ¿no?
Pero a pesar de esto el corazón de Cameron Díaz ha sufrido muchos fracasos amorosos, ella misma se ha dado cuenta de que encontrar al hombre perfecto es imposible y que hay que conformarse con lo que hay en el mercado y no con lo que cuentan los cuentos de hadas (aunque viendo a Sculfor parece difícil afirmar que no existen los príncipes azules ¿verdad?).
Y es que la trayectoria amorosa de Cameron es como una montaña rusa, breve pero intensa. Su primer gran amor fue Matt Dillon, ese chico con fama de 'malo' al que la fama le jugó una mala pasada. El siguiente en la lista fue Jared Leto, quien con su mirada no solo conquistó el corazón de la rubia, sino también el de muchas de nosotras. Pero sin embargo el hombre que más huella ha dejado en el corazón de Cameron ha sido Justin Timberlake con el que incluso llegó a rumorearse sobre su paso por el altar.
Y tras estas 'despedidas' hubo algunas más, ya con personajes desconocidos, entre ellos un surfista, un mago de un popular local de Las Vegas... Pero finalmente fue el bombón de Paul Sculfor quien acabó llevándose el gato al agua.


